Seis ideas que sostienen cada nota.
Así ejercemos el oficio.
Toca un pilar para desplegarlo, o ábrelos todos a la vez.
Se verifica antes de publicar. Cada nota lleva datos, fuentes y contexto, todos los días.
Lo que ocurre en cada rincón del país merece ser escuchado, con nombre, rostro y territorio. Primero se oye a la gente; después se explica.
La información es un bien público que se resguarda. Cuidamos a las fuentes, a quienes cuentan su historia y la memoria que se construye con el tiempo.
Profesionalismo, respeto y diplomacia: se cuestiona sin descalificar y se informa sin agredir.
Una buena historia se multiplica: viaja a medios locales, radio comunitaria, escuelas y redes, y regresa a la comunidad que la originó.
Romper la inercia de contar solo lo que falla. Mostrar lo que funciona, proponer rutas y atreverse a decir lo que otros no dicen.